Plantilla: Circuito en Otros Paisajes
Culturas Precolombinas

Culturas Precolombinas

La riqueza de las distintas culturas andinas precolombinas, desarrolladas en lo que es hoy Perú y Bolivia, nos permiten ver diferencias fundamentales con la occidental. Evidentes e irrepetibles en sus expresiones artísticas, monumentos arqueológicos, creencias y costumbres, todas estas con una enorme riqueza iconográfica, han estado signadas desde siempre por su invaluable y todavía vigente cosmovisión religiosa y ecológica.
Recorrerlas es hacer un viaje en el tiempo y la historia con mucho para decirnos todavía.

En los Andes Centrales (hoy Perú y Bolivia) se desarrollaron distintas culturas desde el 2000 a.C. hasta la conquista española que se constituyeron como centros ceremoniales, ciudades, Estados o Imperios. A través del arte que produjeron y de las distintas maneras en que se organizaron espacialmente podemos ingresar a un universo con diferencias fundamentales con el occidental y que, a pesar de todos los intentos por acallarlo, tiene mucho para decirnos.

Chavín de Huántar

A 500 km al norte de Lima, en el corredor serrano, se encuentra el Monumento Arqueológico de Chavín de Huántar. El estilo Chavín se desarrolla entre el 1500 y el 300 a.C., y sienta las bases de la cosmogonía andina. La litoescultura fue la principal producción estética de esta cultura que ha perdurado y funcionó, junto con la arquitectura, como instrumento de control social. En el centro monumental de Chavín de 500 m² hay plataformas estratégicamente construidas, con galerías y canales internos, con mampostería en piedra grabada como fachadas, columnas y obeliscos grabados, y cabezas clavas. El trabajo sobre las imágenes y su distribución espacial nos hablan de un complejo sistema de creencias que fue manipulado con determinados objetivos.

Trujillo

En la costa norte de Perú, a 560 km de Lima, se encuentra esta ciudad que está rodeada de vestigios de importantes culturas andinas precolombinas.

Huacas de la Luna y del Sol: templos monumentales de la cultura Moche (0-700 d.C.), la que se diferencia del modo abstracto en que las demás culturas andinas representaron su iconografía, y presenta un tipo de figuración más naturalista, particularmente en su cerámica escultórica.

Chan Chan: la cultura Chimú (700-1450 d.C.) que construyó este complejo urbano se caracterizó por la textura de sus construcciones, ligada a el tramado complejo de sus textiles. Los Chimú tejían todo, incluso sus paredes.

Pisco-Ica-Nazca

En esta región del sur de Perú se desarrollaron los estilos Paracas y Nasca entre el 1000 a.C. y el 500 d.C., de una enorme riqueza iconográfica. Los tejidos encontrados en Paracas Necrópolis dan cuenta de una estructura conceptual del universo físico y de cómo esos conceptos eran comunicados a través de ideogramas. Los textiles manifiestan una ideología y funcionan de manera simbólica en múltiples niveles, al establecer una relación entre el orden social y el orden del cosmos. Las imágenes son tomadas del mundo físico que los rodea; el hombre y la ecología local – imbuida de fuerzas vitales – mantienen una relación vital entre sí. En Paracas el mar, la tierra y el cielo constituyen los tres grandes reinos de la naturaleza.

Textiles from Paracas

Una visita al Museo Regional de Ica y a la región de los geoglifos Nasca nos puede dar una noción de la concepción que tenían de su espacio, y de cómo se relacionaban estéticamente con él, las culturas Paracas, Nasca y Wari. Tanto en los textiles, como en la cerámica y en las “líneas de Nazca” subyacen una serie de principios que dieron forma a esas producciones culturales directamente relacionadas con su cosmovisión religiosa y ecológica.

Tiwanaku

El Estado de Tiwanaku se formó y expandió durante los primeros diez siglos de nuestra era. El sitio de Tiahuanaco era fundacional para la mitología andina, y las imágenes plasmadas en su producción estética y el diseño urbanístico-religioso sirvió a los intereses de la élite gobernante. La zona conceptual de urko relacionada con el poniente, lo celestial y lo masculino se complementa en Este centro urbano con uma, la zona conceptual asociada al oriente, el inframundo y lo femenino. En aymará este centro o “piedra de en medio” era Taypikhala, lugar donde se configuró un centro cívico-ceremonial impregnado de simbología. El canal artificial que divide el mundo sagrado del secular delimita el espacio donde se encuentra, entre otras construcciones, la Pirámide de Akapana y su centro ceremonial gemelo-complementario, Pumapunku. Akapana era un templo de la tierra, un ícono de la fertilidad asociada a la agricultura; en su estructura visual y acústica se buscaba representar de forma mimética las fuerzas naturales de la montaña.